¿Cómo logra el alcalde de Santo Domingo Este «convencer» a los regidores de transferencias para continuar e incrementar el caos y el desorden, en medio de la opacidad, desregulación y inseguridades que desemboquen en investigaciones por corrupción?
El sentido común obliga a las personas honestas a no votar por transferencias a un gobierno municipal que ha convencido de su incapacidad e ineptitud en el manejo de los fondos públicos que desemboca, tarde o temprano, en sometimientos al PEPCA.
No hay dinero que la Alcaldía pueda manejar que concluya en buenos resultados, pues el culpable es la ineptitud, no los montos, para lo único que servirán más recursos es para engordar el caos administrativo, el enepto es inepto, punto.
La complicidad de los regidores a colaborar con el caos es uno de los bochornos más grandes que la historia de la República Dominicana registre pues seguro, nunca ha habido un conglomerados de devenidos políticos dispuestos a contribuir a tan desalmado desorden.
Cuando se está dispuestos a seguir buenas causas, el pueblo acompaña y apoya pero, cuando se incumple el juramento de hacer las cosas bien, el mismo pueblo juzga, aunque, posiblemente, ni eso les importe a los regidores en esta travesía de lo incorrecto.







