¿Quién maneja los datos de los dominicanos?
No, no hablo de cualquier tema relacionado con la Junta Central Electoral, sino de todo lo demás. Porque el control ciudadano ya no se ejerce a través de las cédulas, sino principalmente mediante las redes sociales, la inteligencia artificial y otras herramientas como la contratación de software para manejar datos que deberían quedarse en el país.

Hoy, los autos Tesla pueden ser apagados de forma remota y Starlink pertenece a las mismas empresas, por lo que el control sobre la transferencia de datos que se realiza usando esa tecnología no puede ser, al final, completamente regulado por el Estado.
¿Quién maneja los datos de los dominicanos?
¿Qué hacen YouTube, X, Instagram, Facebook y, sobre todo, WhatsApp con todas las conversaciones que circulan a través de sus redes? ¿Qué control puede tener el Estado dominicano sobre los datos que transitan a través de cuentas de Google u otros proveedores de correo que sirven a gobiernos extranjeros y tributan fuera del país?
El gran conflicto de algunas empresas norteamericanas con China es precisamente ese: China se reserva el derecho a la salvaguarda de los datos de sus ciudadanos, pero se niega a entregar el control de estos, a través de servicios de redes o softwares como los que usa Tesla, a empresas que operan y tributan fuera de su territorio.
Hoy, para colmo, le preguntamos todo a las inteligencias artificiales, pero ninguna es dominicana. Por eso, comenzando por las interacciones en temas económicos, políticos y sociales con ellas, existe la real posibilidad de control a través de los datos e incluso la imposición de matrices de opinión favorables a gobiernos extranjeros y muy alejadas de los intereses nacionales.
Los ultraconservadores ven la “invasión haitiana” hasta en la Junta Central Electoral, pero son incapaces de entender que las empresas extranjeras que controlan las redes y demás servicios saben lo que comes, a qué hora vas al baño, con quién te reúnes y los gustos de tus hijos. Está probado que, por dinero, venden e incluso regalan los datos personales.
Los países que entienden esta situación buscan lo que se llama «Independencia Digital», aunque ese, incluso, es otro gran tema.
Fernando Buitrago
30/6/2026







