Santo Domingo Este.– Decenas de residentes de Los Tres Brazos realizaron una marcha este domingo para reclamar la entrega de títulos de propiedad, el cese de los prolongados apagones, la terminación de un liceo en construcción y la reparación de una planta de tratamiento de aguas residuales que permanece fuera de servicio desde hace varios años.
La manifestación recorrió distintas calles del sector y reunió a representantes de juntas de vecinos, organizaciones comunitarias y defensores de los derechos humanos, quienes denunciaron las dificultades que enfrentan las familias de la zona debido a la falta de respuestas a sus principales demandas.
Entre los reclamos figura una solución a la presunta contaminación generada por la estación de combustibles conocida como Nativa. Según Osvaldo Estévez, presidente de la Junta de Vecinos del barrio Mil Flores, la estación habría registrado dos derrames en los últimos cinco años, afectando al menos 11 pozos utilizados por los residentes para abastecerse de agua.

Los comunitarios también exigieron la instalación de reductores de velocidad frente a la Ciudad Educativa de Los Tres Brazos, debido al riesgo que representa el tránsito de vehículos a alta velocidad en una zona frecuentada por estudiantes.
Asimismo, denunciaron que los apagones se extienden entre ocho y nueve horas diarias, pese a que aseguran recibir elevadas facturas por el servicio eléctrico.
Milciades Geraldo, miembro de la coordinadora de organizaciones comunitarias, afirmó que la protesta busca llamar la atención de las autoridades sobre las necesidades urgentes del sector. Entre ellas destacó la reparación de la planta de tratamiento de aguas residuales, la cual, según indicó, se ha convertido en un foco de contaminación que contribuye a la propagación de enfermedades.
Los manifestantes también reclamaron la terminación del liceo Guillermina Uribe, donde más de 500 estudiantes esperan contar con instalaciones adecuadas para recibir docencia, ya que actualmente estudian en un local alquilado.
Además, reiteraron su demanda de que el Gobierno agilice el proceso de titulación de viviendas, una lucha que, según expresaron, mantienen desde hace más de una década.
La marcha se desarrolló bajo la vigilancia de agentes de la Policía Nacional, sin que se reportaran incidentes.







