Homenaje del Staff de Gala Oriental
Hoy el Staff de Gala Oriental se detiene con el corazón apretado para despedir a un hombre que no conoció la rendición: Jorge Frías.

No fue un político de discursos suaves ni de medias tintas. Fue un gladiador. Un combatiente que entraba a la arena con la frente en alto, la voz firme y la voluntad intacta. Habló duro cuando había que hablar duro. Miró de frente a los adversarios y los enfrentó con fiereza, sin esconderse detrás de nadie. Siempre se puso delante. Siempre cargó el peso. Siempre protegió a los suyos con el pecho descubierto.
Como todo gladiador verdadero, también conoció la derrota. Muchas veces se equivocó. Perdió peleas. Ganó otras. Se alió equivocadamente. Reculó a veces. Cayó, se levantó y volvió a entrar al ruedo. No fue un santo ni un invicto: fue un hombre de carne y hueso, de la política de la vieja guardia, de esa que se hacía con la palabra directa, con la mirada fija y con el coraje de asumir las consecuencias.
Nacido el 24 de abril de 1959, Jorge Frías construyó una trayectoria de más de tres décadas en la política dominicana. Fue regidor del Distrito Nacional, diputado en varias legislaturas y, hasta su último aliento, representante de la Circunscripción 2 de Santo Domingo Este por el Partido Revolucionario Moderno. Pero su verdadero título no estaba en los cargos: estaba en la forma en que pelearon sus batallas.
Icono de esa vieja guardia que ya escasea, Jorge nunca se doblegó del todo. Cuando la causa exigía coraje, lo tuvo de sobra. Cuando hacía falta decir verdades incómodas, las dijo sin temblor en la voz. Cuando los adversarios apretaban, él avanzaba… y cuando se equivocaba, también lo asumía a su manera. No buscó refugio en la retaguardia: se colocó siempre en la primera línea, defendiendo con uñas y dientes lo que creía justo para su gente.
Su labor no se limitó a las curules. Bajó a los sectores, repartió ayuda, escuchó dolores y respondió con hechos. Cenas, medicinas, canastillas, materiales, apoyo a enfermos y a madres… todo con la misma determinación con la que enfrentaba los debates más duros. Porque para él, servir también era una forma de combatir.
Pocas veces, muy pocas veces, Gala Oriental lamenta la pérdida de alguien. Solo que honor a quien honor merece, porque los que luchan deben ser reconocidos, aunque no compartamos sus luchas ni en forma ni en fondo.
Hoy, cuando el combate ha terminado, el Staff de Gala Oriental se quita el casco y rinde honor a este gladiador imperfecto, valiente y real. A este icono de la política de la vieja guardia que nunca se rindió del todo, que ganó, perdió, se equivocó y volvió a levantarse.
El coliseo lo recuerda de pie.
Cuando quedan tan pocos gladiadores que se dedican a jugársela, cuando la insipidez, el vago político y el miedoso cunden en las filas de la política dominicana, se le va a extrañar.
Que su ejemplo de valentía, de palabra franca y de disposición a ponerse delante inspire a quienes vienen detrás… incluso en los errores.
Descansa en paz, Jorge Frías.
El coliseo te recuerda de pie.
Tu lucha no se apaga.
Staff de Gala Oriental
Agosto de 2026







