Santo Domingo Este vive una crisis sanitaria sin precedentes. La acumulación de basura en calles, avenidas y barrios de las tres circunscripciones evidencia el fracaso total de la gestión municipal de Dio Astacio. Lo que empezó como un problema puntual se ha convertido en un colapso generalizado que pone en riesgo la salud de cientos de miles de habitantes.
Durante la gestión de Manuel Jiménez, se tomó la decisión de prescindir de las empresas privadas y asumir directamente el servicio de recogida con camiones y rutas propias de la Alcaldía. En ese proceso de transición se registraron dificultades, pero estas fueron atendidas de manera progresiva: primero se intervino la circunscripción 2, luego la 1, y la 3 fue la que requirió apoyo directo del Gobierno central.
A pesar de los retos, Manuel Jiménez entregó la ciudad limpia, incluso cuando aún faltaban 9 camiones por arribar. La intervención del Gobierno en la circunscripción 3 duró apenas 45 días, tiempo suficiente para estabilizar el servicio y dejar funcionando un sistema que, en su momento, logró mantener la ciudad en condiciones aceptables.
Hoy el panorama es radicalmente diferente
En la actualidad, el colapso es total y abarca las tres circunscripciones. La basura se acumula sin control, proliferan vertederos improvisados y el servicio de recogida es deficiente en todo el municipio.
Uno de los cambios más cuestionados ha sido el regreso a la modalidad de contenedores y furgones estacionados en las calles, un sistema obsoleto que ya había fracasado en décadas anteriores. Esta decisión ha convertido muchos puntos de la ciudad en focos de contaminación, proliferación de mosquitos y olores insoportables.
Surgen preguntas legítimas: ¿Por qué retomar un modelo probadamente ineficiente? ¿Qué intereses o “movidas” hay detrás de esta reversión? La falta de transparencia en la adquisición, alquiler o contratación de estos equipos alimenta las sospechas ciudadanas.
Urgente intervención del Gobierno
Ante la gravedad de la situación, el Gobierno central no puede permanecer indiferente. Los ministerios de Salud Pública y Medio Ambiente deben activarse de inmediato para:
- Retirar los contenedores y furgones que actualmente actúan como focos infecciosos.
- Implementar un plan de emergencia de recogida con equipos pesados y rutas eficientes.
- Realizar fumigaciones masivas y acciones preventivas contra dengue, leptospirosis y otras enfermedades.
- Evaluar el impacto sanitario y ambiental real en los sectores más afectados.
Investigación más allá de la ineficiencia
La Alcaldía de Santo Domingo Este ya está bajo investigación del PEPCA por posibles casos de corrupción administrativa. Esto obliga a que cualquier intervención no sea solo operativa, sino también investigativa. Es necesario determinar si el colapso actual se debe únicamente a ineficiencia o si existen elementos de corrupción, contratos irregulares, sobrevaluaciones o intereses particulares detrás del fracaso del servicio.
Santo Domingo Este merece mucho más que lo que está recibiendo. La ciudadanía no puede seguir pagando con su salud y calidad de vida los errores —o algo peor— de la actual gestión municipal.
El Gobierno tiene la responsabilidad constitucional de proteger la salud pública. Intervenir ya no es una opción: es una obligación impostergable. Cada día de inacción aumenta el riesgo de brotes epidémicos y consecuencias lamentables.
La basura no espera. Las enfermedades tampoco. Santo Domingo Este necesita acción inmediata.







