Editorial: «La Campaña de Difamación Promovida por Cercanos a Dio Astacio: Un Obstáculo para la Unidad del PRM y la Reelección de Luis Abinader»

La reciente ola de difamación contra Manuel Jiménez, alcalde saliente de Santo Domingo Este, ha generado un profundo malestar dentro del Partido Revolucionario Moderno (PRM) y entre la ciudadanía en general. Esta campaña difamatoria, promovida desde círculos cercanos al alcalde entrante, Dio Astacio, y según algunas fuentes, impulsada por integrantes de su equipo, representa no solo una afrenta contra Jiménez, sino también una amenaza directa a la unidad necesaria del partido en un momento crucial.

Es alarmante observar cómo, en medio de la campaña de reelección del presidente Luis Abinader, junto con sus diputados y senador, ciertos sectores dentro del PRM optan por socavar la unidad del partido mediante tácticas deshonestas y perjudiciales. La difusión de noticias falsas y la propagación de rumores infundados sobre la gestión de Jiménez no solo dañan su reputación, sino que también socavan los esfuerzos del gobierno y del partido por mantener la cohesión interna y avanzar en su agenda política.

La actitud irresponsable, inadecuada e inoportuna de aquellos afines a Dio Astacio refleja una falta de compromiso con los principios fundamentales del PRM y una clara falta de visión política. En lugar de trabajar juntos para fortalecer al partido y promover los intereses de la ciudadanía, estos individuos han optado por poner en riesgo la estabilidad y la unidad del PRM, poniendo en peligro incluso la campaña de reelección del presidente Abinader.

Es particularmente preocupante que esta campaña difamatoria se esté llevando a cabo justo cuando el partido necesita más que nunca unirse en torno a sus líderes y sus objetivos comunes. En lugar de centrarse en construir un futuro próspero para el país, estos actores han optado por dividir al partido y desacreditar a aquellos que han trabajado incansablemente en beneficio del pueblo dominicano.

Es importante que tanto los líderes del PRM como la ciudadanía en general rechacen enérgicamente estas prácticas destructivas y se mantengan firmes en su apoyo a la unidad del partido y a sus líderes legítimamente elegidos. Solo trabajando juntos y superando las divisiones internas podremos avanzar hacia un futuro mejor para la República Dominicana y para todos sus ciudadanos.

Relacionados