Santo Domingo Este, 11 de septiembre de 2025. – Una serie de audios virales que circulan en WhatsApp y plataformas como X ha desatado una controversia en torno a los reductores de velocidad instalados por la Alcaldía de Santo Domingo Este en la Carretera Ramón Matías Mella.

Estos dispositivos, diseñados para proteger a peatones, son señalados por conductores y residentes como responsables de múltiples accidentes, daños vehiculares y caos vial.

Las críticas no solo apuntan a la implementación improvisada de los «policías acostados», sino también al silencio del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT), cuya inacción ante claras violaciones de la Ley 63-17 de Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial genera indignación y sospechas de negligencia.
Los audios, que se volvieron virales a finales de agosto, capturan la frustración de quienes transitan la Mella. Un conductor de transporte público relata: «Estos badenes son una trampa mortal; frenas de golpe y el de atrás te embiste. Si no los quitan, seguiremos contando heridos».
La Alcaldía dice que es por seguridad, pero nos está poniendo en peligro». Estos testimonios han amplificado un debate que pone en tela de juicio la planificación de la Alcaldía y la falta de fiscalización en una de las vías más transitadas del Gran Santo Domingo.
Una Medida con Intención, pero Ejecución Cuestionable
Los reductores fueron instalados en marzo de 2025 frente a Megacentro y extendidos en agosto a la avenida Freddy Beras Goico, cerca de la escuela Eugenio María de Hostos, con el propósito de reducir atropellos y carreras clandestinas en una zona que recibe hasta 16 millones de visitantes al año. Sin embargo, la ejecución ha sido duramente criticada.
Expertos como Aníbal Germosén advierten que los dispositivos carecen del aval del INTRANT, violando la Ley 63-17, que exige estudios técnicos, coordinación con el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) y señalización adecuada.
La diputada Tayluma Calderón, de la Fuerza del Pueblo, ha denunciado que los reductores, colocados sin informar a los munícipes, han generado más problemas que soluciones, especialmente en cruces como Mella con Perla Antillana y Freddy Beras Goico.
El silencio del INTRANT ante estas irregularidades agrava la situación. A pesar de quejas públicas, como un post en X del 29 de agosto que etiqueta a @INTRANT_RD mostrando daños vehiculares por reductores mal diseñados, el instituto no ha emitido pronunciamientos, inspecciones ni sanciones. Este mutismo, cuando la normativa exige su supervisión, sugiere una omisión preocupante que deja a la Alcaldía operar sin rendición de cuentas, alimentando sospechas de negligencia o desinterés institucional en una vía crítica donde el organismo incluso tiene un Punto GOB en Megacentro.
Impacto en la Vía: Accidentes, Daños y Congestión
Los audios respaldan reportes de al menos cinco accidentes menores en las últimas semanas, según datos preliminares de la Dirección de Tránsito Urbano y quejas ciudadanas. Un incidente grave el 25 de agosto cerca de Megacentro involucró a un autobús hacia San Pedro de Macorís que frenó abruptamente ante un reductor, colisionando con una motocicleta y dejando dos heridos. «Bajas a 10 km/h en hora pico, y el de atrás no tiene tiempo de reaccionar», explica un testigo en un audio viral. Los reductores, descritos como «continuos de cuatro partes», provocan vibraciones intensas que afectan suspensiones y alineaciones, mientras que baches y contenedores de basura mal ubicados agravan el deterioro de la Mella.
La situación no termina en choques. Calderón alertó que los reductores retrasan ambulancias del 911, afectando comunidades como El Almirante, San Luis y Guerra. Conductores, al evitar los obstáculos, desvían el tráfico a calles residenciales, generando congestión en zonas no preparadas. Un reportaje de Ensegundos.do de marzo ya señalaba que la vía, plagada de hoyos, se volvía «intransitable» con estos dispositivos.
En X, las opiniones están divididas: peatones celebran menos atropellos –»Cruzar ya no es un suicidio»–, pero conductores condenan la falta de alternativas como puentes peatonales. Un video de @ANoticias7 muestra a residentes pidiendo soluciones integrales, mientras la Alcaldía insiste en que la señalización es clara y los reductores han reducido incidentes peatonales.
Voces del Terreno y Llamados a la Acción
La ausencia de respuesta del INTRANT, incluso ante menciones directas en redes, refuerza la percepción de abandono.
¿Es negligencia burocrática o una renuencia a confrontar a la Alcaldía?
La falta de auditorías o sanciones por parte del ente regulador deja a los ciudadanos sin protección frente a decisiones mal ejecutadas.
La Alcaldía anunció revisiones con el MOPC, pero sin plazos claros.
Calderón exige retirar los reductores y priorizar semáforos, mientras la Casa del Conductor pide a los afectados reportar incidentes.
La Carretera Mella, vital para el Gran Santo Domingo, no puede seguir siendo un experimento de parches viales.
Los audios virales son un grito de auxilio que demanda acción: soluciones basadas en datos, fiscalización efectiva y un INTRANT que asuma su rol.
La Alcaldía debe responder con hechos, no promesas, antes de que la Mella sume más víctimas a su historial.



