Perremeistas de Santo Domingo Este expresaron en diferentes grupos
Es lamentable ver cómo algunos perremeístas viven en una realidad paralela, completamente desconectados de lo que pasa en las calles de Santo Domingo Este.

El primero se pregunta en qué municipio vive quien afirma que no hay vertederos, porque aquí todo el mundo comparte fotos y videos de los montones de basura regados por doquier. Y tiene razón: sería como sufrir una ceguera selectiva pagada con cargo público.

Por su lado, el segundo va más allá y pregunta con ironía que, si supuestamente «por primera vez en la historia no hay vertederos», entonces ¿para qué diablos están los operativos masivos de recolección desde el primero de enero, con camiones trabajando a toda capacidad? ¿Quién nos explica esa contradicción?Ambos tienen un punto válido: después de las fiestas de fin de año, el volumen de basura se dispara y los puntos críticos reaparecen, aunque se haya avanzado en algunos aspectos.
Decir que no existe el problema es no solo exagerar los logros, sino burlarse de la inteligencia de los vecinos que lo viven a diario.Y justamente ahí está el peligro de este tipo de adulonería exagerada: lejos de ayudar al alcalde, lo perjudica aún más.
Cuando la gente ve que por dos o tres pesos hay quienes están dispuestos a negar la realidad evidente y a defender lo indefendible, solo aumenta el malestar y la sensación de burla. Eso genera más rechazo y frustración hacia la gestión, porque los ciudadanos no son tontos y saben distinguir entre un avance real y un discurso vacío.
Al final, esta lambonería barata termina siendo el peor enemigo de quien pretende defender.



